Cambian las corrientes de los mares,
se hacen de hierro los espejos
los amantes se esconden en conciencias trasnochadas
y una flor se queda sin qué contar
Cuántos errores cuentan para un adiós
Cuántos perdones, para liberar al ser de la razón
Siento que un día volveré por partes a tu vida
Ese mismo día, dejaré a tu puerta mi corazón
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