dedico el espacio a esos manes que parecen estar colgados por ahí en algún cabo suelto, como haciendo tratos con la existencia pa llegar mismo a un acuerdo. Esos que acostumbran sentarse un poquito más allá como pa dar espacio, porque por aquí ya somos muchos; pero que a la hora de la hora se engríen con cualquier cariñito… jaja ¿eso te gusta no?
¡Qué manes más van a ser pues! Los de acá a la vuelta, los de aquisito no más, los de párame bola, los de te toco más alto pa ver si te callas pues chucha, los que escriben en papel higiénico y luego bajan la válvula, los que escribiendo se detienen para vivir un ratito, los muertos que se creen poetas y los que no se creen también.
¡Más claro!,
para todo aquel que, por los menos un segundo en su vida, creyó en darle chance a la inmortalidad.
